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Biómetro
Conceptos básicos

El conjunto de las radiaciones y energías presentes en un lugar, así como la interacción entre ellas y sus moradores, son medidos a través de la sensibilidad radiestésica, por medio del péndulo y una escala, que nos pueden ofrecer una medida de la calidad general del hábitat.

La valoración de las energías presentes en el lugar se estiman en unidades Bovis (Unidad de medida radiestésica que define la vitalidad de un producto o un lugar).

Según esta escala, el borde de la salud se encontraría en las 6.320 Unidades Bovis, siendo las 8.000 unidades los niveles óptimos que definen la salud. Por debajo de las 6.320 unidades tenemos vibraciones cada vez más bajas relacionadas con la enfermedad. A mayor acumulación de alteraciones telúricas en un punto, encontraremos, de modo general, niveles más bajos.

Por encima de las 8.000 unidades, entre 9.000 y 10.000 Bovis, valores que corresponden a los niveles vibratorios del Cuerpo Etérico, accedemos a niveles cada vez más sutiles que avivarían aspectos más creativos, artísticos, intelectuales.

Es muy importante tener en cuenta la relatividad de esta medida, que es siempre de carácter subjetivo. Ya Blanche Mertz en su segundo libro “El Alma del Lugar” nos señalaba cómo tuvo que diferenciar en varios niveles (físicos, energéticos, espirituales) porque la medida se le quedaba enormemente corta; también Jacques Bonvin en sus estudios sobre arquitectura sagrada se vio obligado a recurrir a la diferenciación de unidades bovis para referirse a una medición de tipo telúrico y lo que llamaba unidades crísticas para referirse a la medición de las energías cósmicas, pues las bovis se quedaban totalmente insuficientes.

Nuestra experiencia nos ha enseñado que según grupos diferentes se tiende a medir con las bovis de un modo sesgado por la experiencia grupal y que entre unos grupos y otros suele haber diferencias. Estas pueden llegar a ser máximas en función de los criterios de evaluación. Por tanto hay que tener cuidado y trabajar con esta medición de un modo experimental que a su vez nos permita contrastar la medida con otras diferentes y también con los resultados globales que nos vamos encontrando.

Hemos señalado esta escala por ser la más común y conocida en Radiestesia y en Geobiología, pero hemos de decir que no es la única, existen tantas escalas como radiestesistas que han buscado un modo de ordenar la información; los hermanos Servranx por ejemplo, han creado cuadrantes de todo tipo para medir colores, valores vibratorios, encontrar una posibilidad entre varias, etc... Algunos geobiólogos trabajan con el geodinámetro, mientras que a la hora de la verdad una simple regla graduada de 0 a 10 nos podría servir para obtener un nivel numérico, o una escala lineal, semicircular o circular, graduada de 0 a 100, nos permitiría obtener una medida en porcentajes.